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06Dic
2017
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las emociones se relacionan con tu alimentación

¿Cómo las emociones se relacionan con tu alimentación?

Una de mis creencias más fuertes es que para vivir mejor, se necesita comer mejor y en este espacio podrás aprender más sobre cómo lograr una vida plena a través de una correcta alimentación.

El otro día me dijeron que me veían más delgada que antes y me preguntaban qué había hecho para bajar de peso. La verdad es que acababa de pasar por unas semanas muy duras y cuando estoy de bajón lo menos que quiero hacer es comer. Por el contrario, cuando estoy feliz toda la comida me parece muy apetitosa. ¿Te ha pasado algo similar?

¿Sabías que la alimentación puede influir en el estado de ánimo de las personas y viceversa? Esta es una relación que va en ambas direcciones, puesto que las emociones pueden influir en los alimentos que consumirás, así como también los alimentos que consumes pueden afectar tus emociones y tu comportamiento.

Cada persona es diferente y es necesario que cada uno de nosotros sepamos identificar cómo las emociones se relacionan con nuestra alimentación.

Seguramente te ha pasado que te sientes deprimido(a) o decaído(a) y optas por consumir alimentos como chocolates, golosinas o alimentos con altos niveles calóricos. O por el contrario, cuando te sientes con mucha energía optas por ingerir alimentos más saludables.

Esto no quiere decir que las emociones son las causantes de una alimentación inadecuada, sino más bien, es la manera en que nosotros gestionamos estas emociones. Existen muchos estudios que mencionan cómo los estados de ánimo influyen en la aparición y mantenimiento de trastornos alimentarios.  

 

Formas en las que las emociones se relacionan con tu alimentación

 

las emociones se relacionan con tu alimentación

Algunos casos que puedes identificar y prever:

  • Si el ambiente en donde te desarrollas es complicado y eso afecta te emocionalmente, puedes tener cierto descontrol en el número y tiempo de comidas, por ejemplo: puedes eliminar un tiempo de comida o no ser constante.
  • Si te sientes decaído y no realizas actividades físicas, puedes crear un hábito alimenticio descontrolado y exceso de antojos.
  • Si sientes temor de engordar o de ganar peso corporal, puedes restringir tu alimentación y evitar la ingesta de ciertos nutrientes a tu cuerpo, lo que puede provocar problemas de salud.
  • Si consideras que tienes un alimento prohibido porque “engorda” sentirás mayor atracción y deseo por obtener ese alimento.
  • Si sientes nerviosismo o ansiedad, tendrás deseo de ingerir golosinas o alimentos poco saludables para aliviar esa sensación.

Identificar estos casos en donde tus emociones se relacionan con tu alimentación, te ayudarán a prever que tengas una mala alimentación y busques alternativas alimenticias para aliviar lo que sientes.

Por último, quiero compartirte un dato curioso que seguramente te será de mucha utilidad:

Hay un tipo de alimentos que contribuye a regular las emociones, se trata de los cereales. ¿Por qué? ¡Muy sencillo! Porque son ricos en vitamina B, lo que influye directamente en el sistema nervioso.

Recuerda que para llevar una vida sana, debes comer sano y qué mejor que cuidar tu cuerpo a través de cuidar tus emociones.

¿Te has identificado con alguno de estos escenarios? ¿Cómo crees que tus emociones se relacionan a tu alimentación?

 

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