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La importancia del juego al aire libre en los niños

ROXANA CORDÓN - PSICÓLOGA
La voz del experto

Lo más común hace 30 años era escuchar niños jugando en las calles, patios y parques de las colonias y barrios; niños en patines, patinetas, subiendo a los juegos de escalar o simplemente con una pelota.

 

Este escenario ha cambiado drásticamente, pero ¿por qué? ¿Será que los niños ya no les gusta realizar estas actividades? ¿Sus intereses han cambiado? ¿Los hábitos de juego han sido cambiados por la rutina y el estrés de los mayores?

 

A estas interrogantes debemos poner mucha atención tanto los padres como los educadores, porque el juego y la actividad física son actividades inherentes al niño, son parte de su naturaleza inquieta, curiosa y activa. Hoy en día, usted puede observar con más frecuencia niños ensimismados en todo tipo de dispositivos  tales como tablets, celulares o videojuegos que los atraen con sus imágenes en movimiento, sonido y efectos especiales que hacen que se sumerjan tanto,  que no se den cuenta de lo que sucede a su alrededor. Y no estoy en contra de la tecnología porque tiene sus beneficios y apoya en el desarrollo de ciertas habilidades para el niño. Pero el abuso de la actividad es la que debemos cuidar.

 

Recordemos algo importante, el juego para el niño es una actividad llena de aprendizaje, de experiencias que le permiten experimentar con las cosas que tocan, transforman  y crean.

 

El juego además de ser una actividad física en la que el niño libera sus energías, ejercita sus músculos, estimula sus sentidos, desarrolla equilibrio y coordinación,  le brinda seguridad , confianza en sí mismo e independencia  porque le permite darse cuenta de lo que es capaz de hacer.

 

Un niño que juega,  sobre todo con chicos que no conoce, por ejemplo en un parque o un lugar de juegos le permite socializar con niños de todas las edades con los que debe compartir, negociar, cooperar y hasta desarrollar liderazgo cuando dirige el juego. En pocas palabras está desarrollando sus relaciones interpersonales que le servirán de base cuando se enfrente al mundo escolar y laboral.

 

Una de las razones más importantes del juego al aire libre,  es el desarrollo de la creatividad y la imaginación porque el niño crea todo un mundo de posibilidades al jugar, viaja a lugares imaginarios, convierte un simple palo en un instrumento de batalla, enfrenta monstruos y villanos a los cuales vence con su astucia y valentía, en fin crea un mundo de oportunidades que otro tipo de actividad no le brinda.

 

Y finalmente uno de los beneficios mayores del juego al aire libre  es la interacción que el niño puede tener con sus padres, no hay satisfacción más grande para un niño que compartir el juego con ellos, sus héroes,  saber que ellos pueden disfrutar  de las mismas actividades, correr, saltar, pasar obstáculos o simplemente poder jugar a las cosquillas o luchitas. Este tipo de actividades estrecha los lazos de amor y confianza, desarrollan una empatía muy especial y una conexión que durará para toda la vida.

 

Aprovechemos las oportunidades que tengamos para ir al parque, manejar bicicleta, organizar un paseo por el campo o simplemente ir a unos juegos donde podamos apoyar a nuestros hijos en el desarrollo de todas sus habilidades.